Tocatas, documentales, charlas y exposición en “Música y compromiso”

Música y Compromiso

La canción que es valiente…

Víctor Jara y Legua York, Silvio Rodríguez y Fiskales Ad-hok, Mercedes Sosa y Bebe, y sigue la lista de músicos contrariados en estilos (trova, rock y hip-hop) que, sin embargo, se hermanan en sus letras con causa. Eso es lo que reúne el Centro Cultural de España: “Un homenaje a la gente que utilizó este arte para hacer pensar”, dice su curador, Francisco Conejera.

Rodrigo Alvarado
La Nación
Domingo 28 de mayo de 2006

A mediados del año pasado, Francisco Conejera, periodista y crítico de música que alguna vez fundó la extinta revista “El Carrete”, recibió un mail del colectivo español Fabricantes de Ideas. La petición: sumarse con un texto acerca de la música chilena con compromiso a un proyecto de libro que involucra a siete países latinoamericanos. Con ese material, más otros recopilados también en España, Argentina, Cuba, México, Uruguay, Colombia y Venezuela, editaron un libro, armaron un catálogo fotográfico e hicieron una exposición en Madrid, que el reportero chileno califica como una suerte de tributo “a gente que se la ha jugado con el mensaje a lo largo de su historia crítica”.
Así, la muestra que nació en España deambuló por Europa, entró a Latinoamérica por Venezuela, bajó por Colombia y, antes de partir a Argentina y luego a México, ancló en Chile. Precisamente en el Centro Cultural de España.

El programa, además, contempla la exibición de documentales, charlas, tocatas y una exposición de cómics –de los dibujantes Karto, Rodrigo Salinas y Mario Rojas, entre otros– que está “inspirada en letras de distintos grupos que han hecho algo más que decir ‘vamos a la playa’”, dice Conejera, también presidente de la Corporación Cultural del Rock y el Cómic, uno de los patrocinadores del evento.

Pero el responsable de este intercambio cultural es Rubén Caravaca, un “musicólogo” hispano que desde el año 2000 ha editado más de 26 libros de música de bandas alternativas con su grupo Fabricantes de Ideas y cuya última factura nació a propósito del centenario de “El Quijote”, como una forma de destacar la palabra de los artistas que cantan en castellano, donde caben desde las canciones de autor hasta la música electrónica. Y Caravaca, que en estos días camina por Santiago, grafica muy bien el concepto de la muestra al decir que “quisimos separarlos de artistas que cantan sólo para entretener, lo que no significa que sólo el pop lo haga, porque por ejemplo Bebe hace un pop comprometido”.

De allá vienen los nombres de los representantes chilenos, como Víctor Jara, Quilapayún, Inti Illimani, Los Prisioneros, Patricio Manns y Tiro de Gracia (aquí se agregaron La Floripondio y Fiskales Ad-hoc, entre otros), aunque lo curioso es que la música nacional no es conocida en España, “salvo en los ’70, cuando la Nueva Canción abrió las puertas a la música cubana, uruguaya e incluso ayudó a un tipo de flamenco a renovarse y sacarse el desprestigio de su adhesión franquista, porque demostró que se puede hacer música popular rentable sin ser chabacano”, explica Caravaca, como un dato a tener en cuenta.

CANTO NUEVO

Existe cierto consenso en designar a “La carta” de Violeta Parra como la pieza fundacional de la Nueva Canción Chilena, ya que su origen tiene que ver con una epístola que la “Viola” recibió cuando estaba en París, donde se le informaba que su hermano Roberto había sido apresado luego de una matanza en la población José María Caro.

Sin embargo, Conejera advierte que la muestra no solamente recoge el mensaje político, “porque”, según dice, “cuando Los Jaivas cantan ‘Todos juntos’ estás hablando de una cosmovisión de unidad planetaria, lo mismo que Los Beet 4 con ‘Por favor, no pisen las flores’ y la ecología. El compromiso tiene que ver con que el mensaje te hace pensar y con que si lo logra puedes cambiar el mundo”.

Recién homenajeado en este evento, Patricio Manns, que por estos días prepara un nuevo disco y en junio el lanzamiento de “una extraña novela” –dice– titulada “Diversos instantes del reino” (Alfaguara), define el término que lo congrega a esta cita, “no como lo que se cree comúnmente que es la protesta, sino que el compromiso es con el hombre y lo que yo hago es hablar en vez de mis problemas personales, de la gente que no tiene voz, que son muchos millones”.

HIP-HOP, ROCK Y LOS ESTUDIANTES

En eso coincide Lulo, del grupo de hip-hop Legua York. Y pese a que no cree que en esta muestra “estén los más comprometidos, que siempre son más anónimos y están en las poblaciones”, asegura que es “el estar en la calle viviendo las necesidades de la gente” lo que los compromete, como lo hizo antes la Nueva Canción.

Para el vocalista de la banda punk Fiskales Ad-hok, Álvaro España, el compromiso hoy es primero con ellos mismos, con el pueblo mapuche y también con los presos políticos; no obstante, cree que su música también sirve para “huevear” y nunca para ideologías. Por eso, el movimiento de los estudiantes secundarios, según reconoce, lo pone “totalmente orgulloso de que los ‘pendejos’ pongan en su lugar a estos políticos…”, reclama España, quien a la pasada ofrece su banda para la causa.

ENCUENTROS Y DESENCUENTROS

Francisco Conejera reconoce que debido a las circunstancias espaciales, varios “artistas comprometidos” quedaron fuera de la exposición; sin embargo, tiene explicación para unos muy populares que perfectamente podrían haber estado con más de una canción, como podría haberlo sido “Pájaros de fuego”. “¿Por qué no están Los Tres?, yo los conocí haciendo rockabilly en inglés y esta muestra tiene que ver con la consecuencia y el legado. Cuando se haga un ranking de los mejores músicos chilenos no va a aparecer nadie de Los Tres, con el respeto que me merece Ángel Parra; además, el programa está hecho con amor y suele suceder que se quedan nombres fuera”.

Unos que no quedaron en la vereda de Providencia 927 –y que de hecho han sido reconocidos por el Gobierno por su compromiso social– son los hip-hoperos Tiro de Gracia. Para Lengua Dura y Juan Sativo, que han cantado temáticas que van desde el sida a la identidad latinoamericana, “es gratificante compartir este espacio con estos músicos, así como saber que en un momento se hicieron presente las letras combativas en el folclore, en el rock y hoy en el hip-hop”.

Los creadores de “Ser humano”, uno de los discos más importantes de los ’90, van a sacar un DVD prontamente y están trabajando en un disco, “Música de vida”, que lanzarán este año, “cuyo secreto”, dice Sativo, “es hacer las cosas de corazón, porque Tiro de Gracia tiene que ver con Víctor Jara en poder decir cosas que a la gente le duelen. Es un grito, siempre hay algo de qué quejarse, y eso lo puedes liberar en la música”.

CON EL FAVOR DE…

Conejera, antiguo periodista del diario “Las Últimas Noticias”, que vio en vivo a Los Jaivas cuando un recital suyo en el Museo de Bellas Artes consistía en una larga canción, cree que los músicos actuales “lo menos que hacen es comprometerse con su propia obra, porque el artista hoy está marketeado. La música comprometida es la excepción en Chile, y para escuchar la no comprometida sólo escucha la radio”.

Para él, la singularidad trasandina con amplia difusión de su propia música tiene su explicación en una paradoja coyuntural: “Imagina que unos milicos en su estupidez le declaran la guerra a Inglaterra por las Malvinas y prohíben el idioma anglosajón, poniendo a las radios al servicio de sus artistas”, sostiene el periodista que vivió cinco años en Argentina, antes de ironizar que “Charly y Spinetta lograron el impacto en esos años, gracias a un señor llamado Leopoldo Fortunato Galtieri”.

Lo más parecido a eso en Chile, es decir, que el rock cuente con la benevolencia de la industria, fue resultado, según él, “del chorreo de la Nueva Ola y el pop latino, que alcanzó para el rock alternativo, porque sin eso no hubiera existido nunca Aguaturbia o Beat 4”.

LCD




blog comments powered by Disqus
Musica Popular Escuelas de Rock Surruido

Músicos