Marcelo Nilo a un mes del accidente de Schwenke: “La muerte de Nelson no puede paralizar la vida”

“¿Acaso con su muerte se acaba la historia?”, dice el cantante que recuerda a su eterno compañero de ruta. Y anuncia el homenaje que le hará Manuel García, el próximo fin de semana. “Tres décadas de trabajo no se pueden borrar ni siquiera por un acontecimiento así”.

por: La Segunda / Juan Carlos Ramírez F. viernes, 13 de julio de 2012

Al día siguiente del funeral de Nelson Schwenke -fallecido a los 55 años, el 22 de junio tras sufrir un atropello en Providencia-, su compañero de grupo, Marcelo Nilo (52), ya estaba haciendo clases en el Centro de Danza Espiral, en Plaza Brasil.

“Podría quedarme en mi casa llorando, pero yo no soy así. Creo, sinceramente, que él no se ha ido gracias a la resonancia que queda en nosotros”, explica con serenidad, mientras toma un café en el lugar donde enseña. “Después de todo, tres décadas de trabajo no se pueden borrar ni siquiera por un acontecimiento así”.

En efecto: desde su fundación en Valdivia a fines de los ’70, el dúo Schwenke & Nilo se convirtió en una de las agrupaciones más trascendentes de la música popular chilena, con 8 discos editados desde 1983 (que van desde lo acústico a la fusión) y sin sonar en radios o aparecer en revistas. Su forma de difundirse es con recitales y giras. “Nosotros elegimos este camino y somos felices así. Cuando viajamos a Chile tenemos siempre casas donde llegar. Eso no lo cuentan todos, dice Nilo.

-¿Cómo has vivido todo esto?

-Indudablemente, es una situación que transforma el mundo que vivíamos cotidianamente. Pero también hay cosas que siguen, que trascienden incluso la muerte. Es que todos reaccionamos de manera distinta. Es doloroso, claro. Especialmente para nosotros, que lo perdimos. Pero la vida va a seguir.

-¿Y qué fue lo que descubriste?

-Es que el tema de la muerte está presente en nuestras canciones desde siempre. Por ejemplo, “Entre el nicho y el cesárea”. Lo que pasa es que trato de vivirlo de la forma más neutral posible. La muerte no paraliza la vida. No puede apagarla.

-Da la sensación de que tu serenidad obedece también a la seguridad de saber que Schwenke sigue presente.

-Es que yo me pregunto: ¿Acaso con su muerte se acaba la historia? Yo no lo creo. Sigo trabajando. Seguimos trabajando harto. Tenemos una responsabilidad. Eso no nos permite perder tiempo porque la lucha continúa.

“Nos han mentido haciéndonos creer que somos seres individuales”

Entre los múltiples homenajes recibidos por Nelson Schwenke, Nilo tiene grabado lo que ocurrió con la gente que asistió al velorio el 24 de junio y que espontáneamente se acercó a agradecerle lo importante que había sido la música en sus vidas. Y también el recital Vivas voces 2, organizado por la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos.

Era tal la energía de los asistentes, que al músico le quedó claro que es la “resonancia” de su compañero en los oyentes lo que impedirá que la obra sea olvidada.

-Nosotros viajamos y compartimos juntos durante muchísimo tiempo. Es una energía que se acumuló en un proyecto musical concreto. Y esa energía sigue dando vuelta. Eso es una maravilla: construirnos juntos y ser seres sociales.

-¿Crees que precisamente ese fue el aporte de su música: generar vínculos?

 Es que nos han mentido todo el tiempo haciéndonos creer que somos seres individuales. Pero no: Tú creces con los demás. El cariño profundo que hemos visto materializarse en la gente es la mejor prueba. Y eso nos convirtió en parte de la cultura chilena, lo que agradecemos mucho.

“Con Nelson creemos en Manuel García”

Marcelo Nilo recuerda una anécdota: Mientras compraba en el supermercado se le acercó una señora. Era la madre del cantante Manuel García, quien lo reconoció y le confidenció lo importante que había sido Schwenke & Nilo para su hijo.

“Eso fue bonito: No me lo dijo él primero, sino que su madre, que nos él nos escuchaba de chico”, cuenta.

Así es natural que lo haya invitado para los shows del 20, 21 y 22 de julio en el Teatro Caupolicán, donde lanzará su esperado disco disco “Acuario”.

En estos días están ensayando y viendo qué temas interpretar en lo que será un homenaje a Schwenke para una generación que, de alguna forma, dialoga con el “canto nuevo”, a través del rescate que hizo García.

Nilo dice que la única inquietud que tenía era si esto se podía malinterpretar, como si poco menos fuera un aprovechamiento o algo así, pero evidentemente hay razones profundas para homenajearlo.

“El me invitó, porque obviamente está sensibilizado con la situación. Y yo voy a tocar no por tocar, sino porque con Nelson creemos en Manuel y queremos decirle: «Te reconocemos de los nuestros. Nosotros creemos en ti, mientras te mantengas fiel a ti mismo»”.

El grupo “marginal” más popular

Schwenke y Nilo prácticamente no tuvieron relación con los medios. Al menos en el sentido tradicional. Porque canciones como “Mi canto”, “Con datos de la Unicef”, “Hay que hacerse de nuevo cada día”, “Lluvias en el sur” y sobre todo “El viaje” -donde se retrata la pobreza dura de los años ’80- calaron hondo en varias generaciones.

“Una vez se me acercó un muchacho, cuando yo tenía un programa en la Radio U. de Santiago para darnos las gracias”, cuenta. Luego, el chico les dijo que su papá había muerto, pero Nilo aún no entendía por qué le daba las gracias. Era simple: Su padre los escuchaba y sus canciones lo ayudaron a entender por qué él pidió que esparcieran sus cenizas en Valdivia, sin que hubiera nacido ahí. “El hijo decía que escuchando la música entendió a su papá, sus luchas, sus valores”, cuenta el músico aún sorprendido.

-Ustedes siguieron un camino marginal, pero sólo en el sentido de no seguir un camino de difusión tradicional, excepto grabando discos.

-Es que al final la carrera al éxito es una mentira. ¿Cuántos músicos viven engañados, creyendo que van a pegar en las radios y al final llegan a los 50 frustrados? Nosotros seguimos otro camino que es para el que la música sirve de verdad: Comunicar, construir, unir. No estoy ni ahí con el “No mates la música”. Nos joden todo el día, nos hacen sentir una basura en el metro, nos engañan con la plata… ¿y vamos a querer privatizar lo único que nos queda que es la música? Creo que la música es mucho más importante que andar cantando (imita tono reggaetonero) “Mami ven con tu papi”.

-¿Es verdad que ustedes fueron perseguidos al punto de tener que dejar el país?

-Cuando empezamos en Valdivia. Aunque yo no nací ahí, me “nacionalicé”, nos amenazaban de muerte. Nosotros, que tocábamos para pagarnos los estudios, recibíamos cartas. Aunque me cambiara de pensión, seguían llegándome. Nelson tuvo que irse a Alemania, porque ya empezaron a perseguir a su familia. O sea que se metan con nosotros, OK. ¿Pero con la familia?

-Si tuvieras que elegir una canción, un disco, un momento musical que condense el legado de Schwenke & Nilo, ¿Cuál sería?

-Hay instantes (se queda pensando)… en que sientes una conexión entre los músicos y el público. Cuando te bajas dices “chuuuu”. Casi como preguntándote ¿qué pasó en el escenario? Vivimos varios momentos así, que podríamos llamar sublimes.

-¿Algo así como si ustedes y la música fluyeran junto al universo?

-¡Como si nos conectáramos! Momentos en que te desmaterializas y tu individualidad desaparece. Eso, que pasa muy pocas veces, lo vivimos. Y decíamos con Nelson: “Ahora nos podemos morir tranquilos”… ¿Te fijaste lo que dije?: Ahora nos podemos morir tranquilos.

FUENTE: La Segunda

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