Poniéndome al dí­a: Comentario de Sueltas, último disco de Lilits

Las Lilits son una banda que ya lleva bastante rato trabajando. Hace unos 11 años atrás me acuerdo haber recibido un demo con algunos temas para un programa de radio, en cassette, obvio, y nomal, porque en esos tiempos los que usaban cassettes de cromo eran los más pudientes o los más snobs. Las carreras de las bandas se van dando de tantas diferentes maneras, sin que una forma sea mejor que otra. En el caso de las Lilits, las ha llevado a seguir existiendo, tocando, pero sin demasiado registro fonográfico “formal”, esto es, grabar un disco que se encuentre disponible. Si no cómo se explica que lleven años y sólo hayan grabado dos discos. Ya lo dije, esto no es ni bueno ni malo, las circunstancias de cada grupo nunca son iguales. Aunque debo decir que a mí­ me genera sentimientos encontrados: por un lado, lo lamento y por otro, me alegra. Lamento no tener aún más trabajos de ellas. Y me alegra, porque el paso del tiempo tocando y tocando, se ha plasmado en un excelente disco.

Por Pamela Gaete | Aldea Local

Sé que “Sueltas”no es una novedad, apareció el año pasado y de hecho hice un texto sobre el lanzamiento, al que fui gentilmente invitada en calidad de acompañante anónima. Sin embargo, nunca hice un comentario de este trabajo y me siento en deuda, porque hasta el dí­a de hoy temas de este disco suenan en mi casa, junto con la bastante inverosí­mil programación musical con la que tratamos que nuestros hijos aprendan (e impresionen a sus amigos). Y otro motivo que tengo es que pasé el terremoto en el Mist, justo cuando las Lilits estaban tocando. Así­ que me siento vinculada por la bizarra experiencia.

Empezaré diciendo que las Lilits en algún momento se incorporan a las Escuelas de Rock (el programa de cultura). No puedo saber hasta qué punto esa relación es fundamental o no, obvio, pero el disco fue producido por Andrés Godoy, general de mil batallas en la música chilena. Y en entrevistas que he leí­do la banda reconoce que Andrés les aportó mucho a este trabajo. Punto para ellas. Nunca será malo para un grupo cuando una persona que se interese en su música les dé ideas, les haga comentarios y, por qué no, también crí­ticas. El disco logró un sonido limpio, con grandes guitarras, muy buena bateria (Javiera es excelente). En “Escuela de Rock” (la pelí­cula) Jack Black dice que el rock es sobre estar enojado. Claro que sí­, enojado y con algo atravesado en la garganta que necesites tanto sacar que te subes a un escenario a hacerlo. Las Lilits tienen mucho que expresar, con enojo, con fuerza, con una mirada femenina de las relaciones, de la música, que revitaliza. “Voy a brillar, esta noche voy a estallar, porque yo siempre quiero más”cantan desde el primer tema y claro, la escucho y me dan ganas de salir a la calle a romperla.

De ahí­ en adelante el orden de la temas, cosa importante, se agradece. Pasas de una canción a otra sin que te parezca que hay reclames entre medio. “Hay algo”es una de las canciones pegajosas y fuertes, y es la que la banda ha promocionado como single, junto con “Niña Engreí­da”(aunque hay una lí­nea que me queda como fuera “veo en lo profundo más allá el asunto”. No sé por qué). “Te frusta no ser Dios”es el tipo de canción que me gustarí­a escuchar sentada en la última mesa de algún sucucho, tiene aire a noche. “Niña engreí­da”me parece que es una especie de tributo necesario, más bandas de estos tiempos debieran versionar canciones de bandas de aquellos tiempos. “No lo acepto más”suena a declaración de principios, -¿tal vez la canción tipo himno de la banda? (“Yo decido cuando te vas”, ¡¡Girl Power, obvio!!). Aparte tiene un solo de guitarra delicioso. “Puertas Adentro”habla de un tema poco abordado por las bandas, como el femicidio, de verdad debí­a obviamente una banda de mujeres partir por cantar al respecto. Del resto de los temas, ninguno es menor en calidad y me parece excelente que decicieran poner un instrumental, como “Yeah, Baby”. El disco termina con “Reacción” y aquí­ cuando lo escucho me pasa algo tan raro, como que se me pone la carne de gallina. Pero no es por el tema, no” es porque ésta es la canción que estaban cantando cuando fue el terremoto WTF!

En la portada del disco, el nombre de la banda viene en celeste/calipso, haciendo juego con el pañuelo de Masiel y de alguna forma con el vestido de Bernardita, estando las tres paradas delante de una especie de lienzo estilo pop art La foto de cada una está recortada a mano, como las carátulas de Sex Pistols, pero siendo muy cautelosos con el diseño, optando por colocar centrado sobre un fondo plomo texturizado. Las fotos cumplen, en cuanto a look, creo igual que a ellas se les puede sacar mucho más partido. La foto de la contraportada me parece buena. El resto del arte tiene un acierto y un definitivo error: El acierto los stickers de cada una de las Lilits, de verdad creo que las bandas deben aventurarse a hacer cosas que sean poco habituales. La foto de Masiel en el sticker es muy guapa, la de Javiera también, la de Bernardita desde abajo no le favorece tanto. El error definitivo es que frente al disco, donde se colocan las fotos y las letras viene una foto cortada que muestra a las Lilits más o menos desde la cintura hacia abajo, que de verdad no tiene ningún sentido y no aporta nada. Es como espacio perdido. Viene además un afiche con las letras de los temas, buena idea, memorabilia, lo que sí­ como era re grueso al abrir el disco, la verdad, si se guarda de nuevo, ya no se podí­a volver a cerrar.

Pero lo principal es la música. Las Lilits definitivamente brillan y estallan en este disco. Para mí­, uno de los mejores discos chilenos del último que tiempo he escuchado.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *