
Fuente: Revista la Bicicleta Nº 11, Abril-Mayo 1981, pág. 26-28.
Los Blops se iniciaron en el canto a fines de los años ‘60. Para la juventud chilena esa fue una época complicada. La encrucijada política obligaba a definirse por uno u otro bando. Sin embargo, algunos sectores juveniles eligieron otros caminos. Impactados por algunos ideales hippies y filosofías orientales esotéricas, se declararon amantes de la naturaleza, enemigos del consumismo, la tecnologización, las convenciones tradicionales y las falsas modas comerciales. Se acercaron así a lo artesanal, más ligado a lo primigenio e incontaminado.
En la filosofía oriental encontraron una posibilidad de perfeccionamiento interno e individual que no exigía una radicalización política. Al contrario, les proporcionó un motivo de unión y salvación: la comunidad sicológica del ser humano. De ese hombre encadenado a sus roles, a la búsqueda del éxito comercial y el prestigio social.
Esa juventud se sintió interpretada por estos valores, presentes en canciones de grupos musicales como Los Jaivas, Congreso, Congregación o Los Blops.
Después de una larga ausencia, Los Blops han vuelto a Chile. La situación de esa juventud ha cambiado y ellos también. Quieren seguir cantando, pero sin que se los encasille, quieren estar siempre atentos, que las apariencias no los engañen. “Esta realidad no es la realidad, es sólo una dimensión de ella -dicen- la gente quiere vivir de cosas esquemáticas y seguras. Nosotros queremos estar abiertos al cambio, asumir que nada permanece”. (más…)

Biografía gentileza de María Beat
María Beat es un grupo de rock-pop formado en abril del año 2004 por dos destacados músicos y compositores de la escena nacional, Álvaro Recabarren e Iván Núñez quienes pertenecen a la agrupación Santo Barrio, grupo con una larga trayectoria en el país y también fuera de éste, produciendo una bifurcación desde las temáticas sociales que cultiva la banda de rock mestizo, hacia un lugar donde confluye sin reparos ni amarras estilísticas el rock, el pop y hasta el folclor, todo esto matizado con letras que expresan metafóricamente, a veces, y hasta crudamente, en ocasiones, la realidad de cualquier pobre mortal que vive en una cuidad donde ya nadie se mira a los ojos, donde nadie sabe en realidad a quién tiene al lado.
Fruto de la autogestión y la independencia graban un demo junto al ex bajista de Mal de Chagas, Juan Sepúlveda y el percusionista de Chancho en Piedra, Manú Torres, en este trabajo grabado en los estudios Santuario Sónico, la banda empieza a cuajar un sonido “se sitúa entre el rock setentero con matices ago-gó, un poco de psicodelia- folck y el pop más depurado de principios de este siglo, es música popular con algo de contemporaneidad y algo también de la vieja escuela del rock and roll”dice Iván Núñez su vocalista. (más…)

Con su segundo disco, “Témpera”, el ariqueño más melancólico entrega uno de los mejores discos del año. Aquí García alaba la nueva música local y siente que, por fin, Chile está recuperando su memoria artística.
Por Felipe Rodríguez C. | Fuente: El Mercurio
Esa noche, Manuel García despertó sobresaltado. El fantasma de Víctor Jara se le había aparecido en su sueño cantando. “Yo tengo aquí/un pañuelito pa’ bailar/yo tengo aquí para bailar”, repetía el cantautor asesinado en 1973, como obligándolo a no olvidar ese verso. García prendió la luz, tomó la grabadora que todos los días deja en el velador junto a su cama, y registró esas palabras, no fuera a ser que se le olvidaran.
A la mañana siguiente, el músico todavía tenía la frase de Jara retumbando en la cabeza, hasta que finalmente la dejó salir. “Muchas veces anoto frases o grabo cosas que no sirven. Pero esa vez fue diferente. Tenía tanta musicalidad, que empecé a hacer la canción ahí mismo. Y quedó buena”.
Fue así como terminó convencido de que Víctor Jara se le había aparecido con ese estribillo pegajoso para darle un impulso a su música. Y fue así como nació “Pañuelí”, la canción más hermosa y emotiva de su nuevo disco llamado “Témpera”. (más…)

Fuente: Revista la Bicicleta Nº 11, Abril-Mayo 1981, pág. 23-25.
Nano Acevedo es un compositor de dos mundos: podemos escuchar sus canciones en televisión, en grandes festivales y, al mismo tiempo, en los restringidos recitales del canto popular o en su propia peña.
Como ganador de OTI chilena en 1977 y con un disputado y discutido segundo lugar en 1978 y 1979, se destaca como uno de los más serios compositores del género popular – internacional. Temas como: “Oda a mi guitarra”, “En casa de una señora llamada María” o “Naranjas e infancia” se han popularizado gracias a la radio y la televisión, donde claramente sobresalen dentro de la mediocridad creativa de estos ambientes.
Muy diferente es el mundo de la peña Doña Javiera. Allí Nano Acevedo se vuelca entero cantando sus temas, y el público, atento en la semipenumbra del local, puede verlo iracundo apuntando con su dedo mientras canta: “¿Qué piensa Manuel, al mirar los diarios, alguien arrancó las hojas de su silabario …?”.
Además de cantor, compositor y director de esta peña, es presidente de Conadep (Coordinadora Nacional de Peñas), de Ancecuj (Agrupación de Centros Culturales y Juveniles) y fundador y vicepresidente de la Sociedad de Cantautores. En estos ámbitos, Nano es conocido como un gremialista luchador, crítico y -para algunos – hasta conflictivo. (más…)

Biografía gentileza de Jirafa Ardiendo
Jirafa Ardiendo, grupo musical chileno, con trece años de trayectoria, un demo y cuatro discos editados: Ep Jirafa Ardiendo (1998), Siesta (2000), Persona (2003) y Pulmonía (2008), se ha caracterizado por un sonido con influencias del rock y del pop, marcado por guitarras efectadas, cuidadas melodías y letras donde priman las imágenes y metáforas.
Integrada por los músicos Alejandro Pino (voz), Roberto Estay (guitarra), Arturo Rodríguez (guitarra), Nicolás Moreno (bajo) y Maximiliano Gilabert (batería), Jirafa Ardiendo actualmente es considerada una de las bandas chilenas más emblemáticas, de aquellas que desarrollaron su carrera basadas en la total autogestión.
En octubre la banda tiene programada una gira por Europa para dar a conocer su último disco “Pulmonía”, gracias al reconocimiento otorgado por la División de Asuntos Culturales del Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile. (más…)

Fuente: Revista la Bicicleta Nº 11, Abril-Mayo 1981, pág. 68-70.
Con el artículo “Cantierra, el arte como liberación” iniciamos una nueva sección en nuestra Aldea: Archivo Local. La idea de esta sección es ir reconstruyendo la historia de nuestra música a través del rescate de entrevistas a que han ido quedando dispersas en periódicos y revistas antiguas. A sugerencia de Rafael Araya, quien nos escribió desde Argentina, hemos rescatado una entrevista al grupo Cantierra publicada en la edición Nº 11 de la revista La Bicicleta de Abril-Mayo 1981.
Rafael nos escribió: “me permito sugerirles que agreguen al Grupo Cantierra -el cual integré a fines de los 70 y principios de los 80- y que fue uno de quienes formaron parte del movimiento del Canto Nuevo de Chile. El grupo participó en cuanto festival solidario se hizo en el país, en La Gran Noche del Folklore del sello Alerce que se hacía en el Caupolicán, en los Encuentros de Juventud y Canto en la Parroquia Universitaria y grabamos con Alerce en dos oportunidades. Los integrantes: Daniel Ramírez (el Yaka), Bertita Vega, Pablo Astaburuaga (que había sido el guitarrista de Julio Zegers), Juan Carlos Pérez (sigue cantando), Magdalena Rosas (cello) y yo, Rafael Araya. Un saludo afectuoso, Rafael”. (más…)

Aldea Local sintetiza un conjunto de iniciativas dirigidas a recuperar, preservar, difundir y proyectar la música chilena en todas sus vertientes, particularmente aquella que los medios de comunicación masiva mantienen al margen de sus espacios.
Aldea Local nace del interés de nuestro grupo de trabajo por el patrimonio musical chileno, interés que se ha mantenido durante más de una década. Desde comienzos de los ’90, hemos realizado programas de radio, organizado conciertos, producido grabaciones, coordinado giras, escrito artículos, asesorado bandas, siempre convergiendo en un punto común: apoyar el desarrollo de una escena musical propia. Hoy emprendemos un nuevo desafío: utilizar las redes sociales para entrelazar las aldeas de la música chilena en una gran Aldea Local.
Actualmente, y a pesar que nunca antes habían existido tantas bandas, tantos discos y tanta música, la difusión de artistas chilenos en radios no supera el 10%, siendo la más baja de nuestra historia. Por otro lado, los pocos que logran ser parte de ese porcentaje son casi siempre los mismos, quedando todos los demás abandonados a su suerte y condenados al silencio mediático. (más…)