Con su disco El Sonido: Guiso suena de verdad

Guiso

El rock chileno ya tiene una generación de recambio y Guiso es una banda que lleva la delantera. Ellos suenan de verdad y nos atrevemos a asegurarles que es una de las mejores bandas del rock chileno de los últimos años. Aquí­ va su historia.

Sonaban cada noche de viernes con La Muerte y el Dinero en la serie Bienvenida Realidad de TVN, pero ya llevan tres años y medio sonando mucho mejor en fuentes de soda, festivales de verano, clubes varios, subterráneos, cárceles, provincias, Santiago, Argentina y Uruguay. Guiso es relevo y una de las mejores bandas del rock chileno de los últimos años.

Ya tienen dos discos que aportar a la nueva escena rockera chilena. El primero apareció en 2002 y se llama “Sintonizar el ruido”. El nuevo fue lanzado en julio y se llama “El Sonido”. “Ya sintonizamos el ruido. Ahora es el sonido”, resume Alejandro (Perrosky) Gómez, su lí­der.

Su historia

La historia se remonta a 1999 cuando, en su casa de Copiapó, los hermanos Alvaro y Alejandro (Perrosky) Gómez (baterí­a y guitarra-voz respectivamente) junto a Alvaro Guerra (guitarra) graban su primer demo en cuatro pistas bajo el nombre de Guiso. Eran tres amigos influenciados por la corriente alternativa de principios de los ’90 de Estados Unidos y usando una formación instrumental a lo The Cramps o Jon Spencer Blues Explosion, se dedicaron ese año a tocar en lugares del circuito underground santiaguino, destacándose la presentación para el año nuevo del 2000 en Cochiguaz, IV Región.

En el verano del 2000 registraron ocho canciones en el estudio Sonus, trabajo que, por problemas financieros, nunca salió a la luz. A mediados de ese año ingresa a Guiso Bernardita Martí­nez, quien con su bajo aporta la potencia que necesitaba el grupo. De ahí­ en adelante las tocatas en lugares grandes como la discoteca Zoom o el Laberinto se hacen más frecuentes. A fines del 2000 Guiso participa con la canción “Solo por que soy” en el primer soundtrack de una pelí­cula chilena, Angel Negro, del director Jorge Olguí­n, cinta que obtuvo excelentes resultados de taquilla.

El 2001 fue el año de consolidación de Guiso como grupo en vivo. Con presentaciones tanto en Santiago como en regiones, ha compartido escenario con prácticamente todas las bandas de la escena rockera, obteniendo reconocimiento de sus pares y del público. Lanzan un demo con ocho canciones, tres o cuatro radialmente sustentables.

El mismo año ílvaro Gómez dejó la U, pidió un préstamo y armó dos salas de ensayo en su casa (ahí­ tocan The Ganjas, Yajaira, Ramí­rez y Diacatorce, entre otros), y el sello Algorecords para grabarse a ellos y a sus amigos.

Once canciones y un video clip de la canción Grato conforman el debut de Guiso. Grabado í­ntegramente por ellos mismos, Guiso busca con su primer disco “reivindicar la canción rock”, “popularizar la movida independiente” y “llegar a un público lo más amplio posible” porque “se puede ser popular sin vender tus principios” aseguran los hermanos Gómez.

De los cuatro integrantes, la bajista es quien estudia música regularmente. Alumna de la academia Projazz, tiene una colección de discos donde cabe desde el jazzista Charlie Mingus hasta la rockera P J Harvey. Desde este año tiene además un contrabajo. Y una ampolla nueva en el í­ndice derecho. De tanto tocar.

El Sonido (2004)

Con una apuesta algo más pensada y mejor desarrollada, la banda reaparece con El sonido, su último disco. En este trabajo, Guiso se mueve entre las composiciones dinámicas y sugestivas, donde algunos atisbos punk se esconden bajo una capa de rock progresivo potente y a la vez fascinante. Temas como Delay, Que voy a hacer, Solución o Damelo, se ocupan de contagiar a quien las escucha, provocando una adictividad inusual que termina por convencer al más exigente de los públicos.

Fecha edición: 23-09-2004

Fuente: Icarito

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