Biografí­a Manuel Huerta

Manuel Huerta

Algunas cosas de la historia de Manuel Huerta.

Manuel nace por allá por el año 1964, en el siglo pasado, hijo de Amanda y Lázaro, en el seno de una familia humilde. Estudia en la pequeña escuela de la localidad, y participa activamente en las veladas musicales y artí­sticas que se realizan regularmente. De su hermano Miguel, (de quien recordamos la canción “Lonquén”, que precisamente Manuel hace conocida en la capital y otras ciudades del paí­s, a través de una versión propia, y de un arreglo que interpretara profusamente el desaparecido grupo “Callejón” (Ver “Crónicas urbanas” de Angel Spotorno en Nuestro Canto), aprende sus primeros acordes, sus primeras ideas en la guitarra. Aprende a flirtear con la canción y su misterioso lenguaje. El golpe militar, un momento que lo marca profundamente, lo vive sin saber exactamente qué es lo que pasaba en su paí­s en ese instante. Todo queda registrado en su pequeño cerebro, todo en su corazón que sufre con la muerte de su vieja, el primero de octubre de ese mismo año. Todo está siendo procesado, todo será transformado en poesí­a y canciones, palabras favoritas de Manuel algunos años más tarde.

Por ahí­ anda Miguel revisando los cuadernos en donde Manuel anota sus ideas y apuntes, por ahí­ dejará la huella, la comprobación escrita, el visto bueno, de su contacto con ese registro, la evidencia necesaria para el futuro. Por ahí­ también está el mismo personaje con su oí­do refinado oyendo cuanto es compuesto por este trovador en ciernes. A veces se les ve creando, en conjunto, canciones que son mostradas a los más cercanos, a la familia, los amigos, algunos conocidos del sector de Santa Adela, pequeño caserí­o que antes fuera un próspero fundo.

Fue en el año 1979, cuando entra a la secundaria que Manuel conoce el trabajo de Silvio Rodrí­guez y Pablo Milanes, las más fuertes influencias que reconoce en su trabajo. Por ahí­ perfecciona su forma de tocar la guitarra, que se hará más prolija aún al entrar al Pedagógico, en el año 1983. En el Departamento de Pedagogí­a en Educación Musical, en donde conoce mucho más cerca de la música, y en donde traba amistad con personajes de la cultura y el arte en general (Isaac González, Alexis Venegas, Tata Barahona, David González), es donde se empieza a consolidar su estilo. Es en este lugar en donde se asoma al mundo de la creación musical en forma fluí­da, en donde toma contacto con la naciente y sorprendente agrupación musical “Callejón”, que cultiva el canto latinoamericano, la canción protesta, con un importante sentido estético y valórico, ideológico y humano.

Toca en cuanta peña se haga. Recorre la ciudad entera entregando su trabajo, su visión, su música, su esencia. Las facultades universitarias son asiduamente visitadas, de tal suerte que Don René Largo Farí­as lo bautiza como “el cantor de las universidades”.

Varias veces la Peña “Chile Rí­e y Canta” lo acoge en su tradicional escenario. Varias veces comparte con destacados de la escena. Ofrece recitales y presentaciones en “La Casona de San Isidro”, “La Casa del Cantor”, actualmente desaparecida, “Café del Cerro”, en Facultades universitarias de Santiago y algunas de provincia como la Universidad de Concepción, Universidad del Bí­o-Bí­o, Católica de Talcahuano, Universidad de Talca, Los Lagos de Osorno, sindicatos, peñas solidarias en Colegios, en Encuentros Poblacionales de Música y Poesí­a.

En el año 1986, habiendo suspendido sus estudios en la UMCE, recibe una invitación para participar en un programa de Radio Beethoven, “Concierto Latinoamericano”, producido y conducido por Enrique Monje. De esta grabación, que sale al aire en julio de dicho año casi en su totalidad, nace su primer material musical, en formato caset. Es editado y distribuido en forma prácticamente artesanal, y los comentarios que despierta en la gente impulsan a Manuel a seguir buscando la forma de hacer otra producción que no se concretará sino hasta el año 1994.

En el año 1990 gana el primer lugar en el Primer Festival de la Canción “El Canto Tienes Sentido” con la canción “Hallazgo” realizado en el Centro Cultural “La Barraca, certamen que es auspiciado por Radio Umbral.

Luego, en el año 1994, durante el invierno, época del año en que se fraguan proyectos y sueños al calor de tazas de café, tiene un pequeño y circunstancial encuentro con Enrique Monje, quien sirve de nexo para que Manuel trabe amistad con Jorge Jiménez,dueño y jefe de Alfastudio, una productora audiovisual, que se interesa de inmediato en llevar a cabo una producción musical con Manuel Huerta, que sale a la luz en diciembre de 1994, con el tí­tulo: “Manuel Huerta Azul, azul”. Son ocho canciones inéditas, originales en letra, música, arreglos e interpretación, que despiertan elogiosos comentarios en diversos cí­rculos. Este trabajo no cuenta con la adecuada difusión, pero de todas formas es programado en algunos espacios dedicados a la música trovadoresca y latinoamericana, de las diversas radioemisoras que contemplan géneros de música alternativa.

En 1992 participa en el “CONCURSO NACIONAL DE COMPOSICIÓN”, organizado por la Universidad de Chile con motivo de sus 150 años de vida, que convoca a muchos compositores y creadores nacionales residentes en Chile y el extranjero. Gana el Primer Lugar en el género popular con la canción “Puerto que embarga”, de su autorí­a en letra, música, arreglos e interpretación. Su creación es registrada en un material que incluye los primeros lugares y menciones honrosas de cada uno de los géneros que contempla el concurso.

En 1994 participa en el “Festival de todas las Artes VíCTOR JARA”, con la canción “Cuestión de respeto”, y obtiene el primer lugar junto a otros dos tí­tulos.

En 1998 graba un recital realizado en Buin que se convierte en “Manuel Huerta en vivo”, un CD autoproducido, que se vende profusamente durante el invierno del año 2002.

El año 2001 participa en el “Canto de Todos”, encuentro que convoca a varios trovadores nacionales, y que queda registrado en un CD, merced a la adjudicación de un proyecto FONDART, que lo financia en su totalidad, y que es ejecutado por Claudio Mendoza, ZETA, y Alejandra Holzapfel.

Tiene destacado protagonismo en el “ENCUENTRO IBEROAMERICANO DE TROVADORES” en donde comparte escenario con Vicente y Santiago Feliú. Con Santiago toca en la “SALA MASTER” y con Vicente coinciden en un pequeño Pub en la ciudad de Buin.

Publica “Manuel Huerta Música en vivo”, autoproducción en formato CD, de una presentación en la Sala Master, concierto que es transmitido en vivo y en directo por Radio Universidad de Chile el dí­a 14 de junio de 2002.

En 2003 graba junto a otros trovadores un material que es producido por “Alerce, Producciones fonográficas” el homenaje a Neruda, “TrovaNeruda”, en donde aporta con dos textos del poeta musicalizados: “El viento en la Isla” de “Los versos del Capitán” y “Vals” del trabajo “Tercera Residencia”.

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